jueves, 11 de febrero de 2016

CARRILLERAS O CARRILLADAS?



CARRILLERAS O CARRILLADAS?

Insisto en la pregunta porque según con quien hables te suelta una palabra u otra. El carnicero igual te las ofrece como carrilleras cuando tú las has pedido como carrilladas. Incluso en la misma conversación hablando sobre el mismo tema cambiamos de nombre sin darnos cuenta. Imagino que nadie sabe realmente como se llaman. Aunque tampoco pasa nada porque el diccionario de la lengua española las da por sinónimas.

Pero vamos a cocinarlas.

Las más habituales son las de cerdo o las de ternera. Estás últimas más grandes y para mi mucho mejores.

Las carrileras de ternera (seis), las limpiamos con un cuchillo muy afilado quitándoles la grasita que lleva adherida.

En una cazuela plana ponemos aceite de oliva, sofreímos unos ajos con su piel maltratándolos (dándoles un golpe) para que así suelten más su sabor. Los retiramos y desechamos. 

Salpimentamos bien las carrilleras por ambos lados y las enharinamos abundantemente con harina de trigo y la ponemos a freír por ambos lados a fuego medio para que no se nos quemen. Necesitamos que el calor entre en su interior sin quemar la parte exterior. Lo conseguiremos dándoles varias veces la vuelta. La harina puede que vaya haciendo grumos al ir soltándose pero no pasa nada.

Habitualmente la receta tradicional se haría con vino tinto pero hoy lo vamos a hacer con vino blanco seco, importante que no sea nada dulce. 

Ya tenemos las carrileras bien pasadas y ahora las cubrimos con el vino. Al empezar a hervir nos saldrá alguna espumilla que a mí me gusta espumar. 

Le añadimos un ramito de tomillo fresco que le dará un gusto especial. 

Dejamos que consuma todo el caldo volteando las carrilleras varias veces para que cuezan por igual. A fuego lento entre cuarenta y cinco minutos o una hora (es una carne que aún que parezca blanda al manipularla es dura, por lo que son carnes de cocción larga). Deberá quedar una salsa casi espesa por el efecto de haberse integrado la harina, el aceite y la grasa de la carne. 

Emplaté, esta vez, acompañadas de puré de patatas blancas y moradas por separado y acompañé con una berenjena de Almagro, pues el sabor fuerte de la carne agradece a veces el paladar romperlo de vez en cuando con algo agridulce. La berenjena le va que ni pintada. 

Recopilamos ingredientes.

6 carrileras de ternera.

6 dientes de ajo con su piel.

Sal y Pimienta

Aceite de Oliva

Harina de trigo

Una botella de vino blanco seco 

Unas ramitas de tomillo frescas.

Acompañamos el plato con:

Patata blanca y patata morada

6 berenjenas de Almagro 



QUE OS APROVECHE.